La Pastoral Social de la Diócesis de Quibdó continúa avanzando en la implementación del proyecto “Respuesta de protección integral de las comunidades afrodescendientes e indígenas de Bojayá y Río Quito”, mediante el desarrollo de acciones orientadas al fortalecimiento de capacidades comunitarias en contextos de vulnerabilidad.
Durante los meses de octubre y noviembre de 2025, así como en febrero y marzo de 2026, se llevaron a cabo diversas actividades de formación, prevención y acompañamiento dirigidas a comunidades afrodescendientes e indígenas. Estas acciones se centraron en el fortalecimiento de conocimientos en materia de protección de derechos, con énfasis en la apropiación y aplicabilidad de la Ley 2421 de 2024, utilizando metodologías participativas, interculturales y pedagógicas que incorporan expresiones propias como el baile, facilitando así la comprensión en contextos étnico-sociales específicos.
En el componente de protección de la vida y el territorio, se abordaron herramientas jurídicas como la acción de tutela, medidas cautelares y el derecho a la consulta previa, orientando a las comunidades sobre las rutas institucionales para la exigibilidad de sus derechos frente a situaciones de vulneración. Estas herramientas fueron presentadas no solo como mecanismos individuales, sino como estrategias colectivas para la defensa del territorio y la integridad comunitaria.
Niños, niñas, adolescentes y jóvenes (NNAJ) participaron activamente en espacios formativos enfocados en la prevención del reclutamiento forzado, la construcción de proyectos de vida y el fortalecimiento de habilidades socioemocionales. Estos procesos promovieron el reconocimiento de talentos, la resiliencia, la toma de decisiones y el manejo del estrés, articulando saberes ancestrales con enfoques de bienestar integral.
En el ámbito agroambiental, se desarrollaron procesos de formación orientados a la promoción de prácticas alimentarias saludables, el consumo responsable y la higiene de los alimentos, integrando conocimientos tradicionales, ambientales y culturales. Asimismo, se abordaron temáticas como agroecología, uso de Bioinsumos y abonos orgánicos, implementación de sistemas agroforestales, policultivos y estrategias de adaptación a territorios ribereños característicos del Chocó.
Como resultado del trabajo participativo, especialmente con los NNAJ, se consolidó un protocolo comunitario de protección que recoge hallazgos sobre riesgos, afectaciones y mecanismos de respuesta frente a dinámicas del conflicto armado, constituyéndose en una herramienta práctica para la mitigación de impactos y la protección colectiva.
De manera complementaria, se realizó la entrega de kits humanitarios orientados a la atención de necesidades básicas, entre los que se incluyen:
- Kits de cocina y descanso: toldillos, colchonetas, ollas, utensilios básicos de cocina, entre otros.
- Kits nutricionales: alimentos de primera necesidad como arroz, leguminosas, harina, aceite, café, sal, panela y leche.
- Kits de medios de vida: semillas (pepino, cebolla, tomate, ají, cilantro, zapallo, espinaca, tomillo, entre otras) y herramientas agrícolas como machetes, azadones, rastrillos, martillos y botas.
Adicionalmente, entre febrero y marzo de 2026 se desarrollaron espacios de intercambio psicosocial y de protección entre comunidades, con el objetivo de promover el bienestar emocional y fortalecer la cohesión social. Estas actividades facilitaron el reconocimiento y la valorización de prácticas culturales que históricamente han contribuido a la resistencia y resiliencia comunitaria en contextos de conflicto armado.
Estas acciones han sido posibles gracias al financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), con el apoyo de MUNDUBAT, y la implementación de la Pastoral Social de la Diócesis de Quibdó.




